San Pedro del Pinatar: sal, dunas y borde lagunar
San Pedro ocupa el extremo norte del Mar Menor, donde laguna, Mediterráneo y salinas activas se encuentran en pocos kilómetros. Se separó de Murcia en 1836 y tomó nombre de los pinares del suelo arenoso. Sal, pesca y turismo dependen de la misma agua somera; comprender su equilibrio es esencial.
Un paisaje salinero protegido
Las Salinas y Arenales abarcan unas 856 hectáreas entre laguna y mar. Murcia las protegió en 1985, las declaró parque regional en 1992; son Ramsar desde 1994 y ZEPA. La sal se recoge desde la antigüedad y aún se produce comercialmente: es un paisaje industrial gestionado, no una reserva intacta.
La explotación crea hábitat. El agua marina pasa por balsas de evaporación que concentran salmuera; esas aguas sostienen artemias e invertebrados para limícolas, charranes y flamencos. Molinos de madera bombeaban entre estanques. El Molino de Quintín, de comienzos del XX, es el hito más fotografiado.
Dunas, lodo y laguna
Entre balsas y Mediterráneo, dunas blancas sujetas por barrón, pino y enebro llegan a Playa de la Llana por pasarela. En el lado lagunar, agua cálida y sedimento oscuro atraen baños de lodo. Aunque popular y estudiada, la práctica ocurre en un humedal protegido: pisoteo y extracción dañan, así que use solo puntos permitidos.
Las encañizadas y la pesca
Las golas se pescan desde hace siglos con encañizadas, pantallas de caña que atrapan peces entre mar y laguna. La técnica está documentada desde época medieval y ligada a familias y barcos de Lo Pagán. La pesca comercial decayó con el estado lagunar; hoy las encañizadas son patrimonio además de sustento.
Lo Pagán y el pueblo
El núcleo antiguo queda interior en torno a San Pedro Apóstol; Lo Pagán sigue la laguna con paseo, puerto y playas de lodo. Para el visitante importa: el litoral rebosa en verano y se vacía fuera de temporada; al final de Lo Pagán parten las rutas salineras y ciclistas.
Visitar pensando en la laguna
El Mar Menor sufrió anoxia y mortandades por nutrientes agrícolas; en 2022 el parlamento le dio personalidad jurídica para impulsar recuperación. El parque salinero es una zona más sana, no ajena a la crisis. Siga pasarelas, normas de lodos y cierres. La guía de La Manga y el Mar Menor cubre el conjunto y la de San Javier la costa vecina.
Fuentes y revisión
Revisado en septiembre de 2026 con páginas municipales y regionales del parque para sus 856 hectáreas, protección de 1985 y 1992, Ramsar, aves y Molino de Quintín; historias públicas para la separación de 1836 y el nombre; y material regional sobre encañizadas. La crisis y personalidad jurídica siguen la Ley 19/2022 del BOE. Confirme acceso a dunas, salinas y lodos.